Dos personas pueden llevar los mismos kilos de metal y recibir pagos muy distintos. La diferencia casi nunca es suerte: es cómo llega el material. Estos consejos te ayudan a sacarle el mejor precio a tu chatarra, seas un taller, una empresa o alguien que está limpiando su bodega.

1. Separa por tipo de metal

Es el consejo más importante. Cuando mezclas metales, la recicladora tiene que clasificar todo o pagarlo como el material de menor valor. Separa al menos en:

  • Fierro y acero (se pegan al imán).
  • Cobre.
  • Bronce y latón (por separado si puedes).
  • Aluminio.
  • Acero inoxidable.
  • Otros: plomo, zinc, motores, radiadores, cable.

Si no sabes qué tienes, revisa Cómo identificar metales para vender como chatarra.

2. Quita lo que no es metal

Plástico, hule, madera, vidrio, tierra, concreto y basura pesan, pero no valen. La recicladora los descuenta o baja la clasificación del lote. Unos minutos de limpieza pueden subir bastante lo que te pagan.

3. Desarma las piezas mixtas (cuando valga la pena)

Un motor, una bomba o un radiador tienen varios metales. Vendidos completos se pagan como material mixto. Desarmados, cada metal se paga a su precio. Vale la pena sobre todo con piezas que tienen mucho cobre o bronce.

4. Entrégalo seco y sin líquidos

El agua, el aceite y los anticongelantes suman peso que no es metal. Además, por seguridad, cualquier pieza que haya tenido líquidos debe ir vacía y escurrida. Tanques, tambos o cilindros deben ir vacíos y abiertos; pregunta antes de llevarlos.

5. Junta volumen

Por lo general, mientras más material juntas de un mismo tipo, mejor es la negociación y más fácil la logística. Si generas chatarra seguido, juntar y entregar cada cierto tiempo suele convenir más que vender de a poco.

6. Entiende de dónde sale el precio

Los metales se cotizan en mercados internacionales en dólares. El precio que te ofrecen depende de:

  • El precio internacional del metal ese día.
  • El tipo de cambio peso-dólar.
  • La pureza y limpieza de tu material.
  • El volumen y la logística para recogerlo.

Por eso los precios cambian de una semana a otra. Pide siempre la cotización del día.

7. Pide cotización con fotos

Antes de cargar y trasladar tu material, manda fotos: una del lote completo y otras de cerca, con alguna parte raspada para que se vea el color real. Así sabes desde antes cuánto te van a ofrecer y evitas vueltas.

8. Elige una recicladora confiable

Fíjate en que:

Revisa qué compramos de cada metal y cómo prepararlo en Materiales que compramos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué me pagaron menos de lo que esperaba?

Las causas más comunes son material mezclado, piezas con plástico, hule o fierro, humedad o una clasificación menor a la que esperabas. Pide que te expliquen cómo se clasificó tu material.

¿Cada cuánto cambia el precio de la chatarra?

Puede cambiar cada semana o incluso cada día, porque depende del precio internacional de cada metal y del tipo de cambio peso-dólar.

¿Conviene desarmar motores y aparatos?

Si tienen mucho cobre, bronce o aluminio y tienes la herramienta, normalmente sí, porque cada metal se paga a su precio. Si son pocas piezas, puede no valer el tiempo.

¿Qué metales no compran?

Compramos cualquier metal recuperable, excepto monedas.